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¡Piensa en verde!

Centros de bronceado que cuidan el medio ambiente

Los primeros en comenzar a aplicar la mentalidad ecológica a los centros de bronceado fueron los americanos, que a través del Ministerio de Medio Ambiente estadounidense pusieron en marcha una campaña, el pasado año 2008, bajo el lema “Reduce, Reuse & Recycle” (Reducir, Reutilizar y Reciclar) con la que las “tres R” consiguieron concienciar a la población sobre la importancia de cuidar el medio ambiente. Los centros de bronceado también participaron de esta iniciativa, reciclando y reduciendo residuos en materia de lámparas de bronceado. Las lámparas contienen mercurio, un elemento altamente tóxico que puede causar efectos nocivos en nuestra salud. Según los responsables de Ambilamp, Asociación para el reciclaje de lámparas, la dosis de mercurio contenida en una simple bombilla es suficiente para contaminar toda el agua de una piscina.
Muy pronto, esta iniciativa cruzó fronteras y son muchos los países europeos que han puesto en marcha campaña similares. La Directiva Europea sobre Residuos de Aparatos Electricos y Electronicos (RAEE), que se aplica en España desde el 25 de febrero de 2005 mediante el Real Decreto 208/2005, establece un grupo de aparatos de alumbrado que no se pueden tirar a la basura, sino que deben ser recogidos de forma selectiva (sin mezclar con otros residuos) y transportados de modo que se facilite su posterior tratamiento. Por ese motivo, a lo largo del pasado año y al hilo de la campaña sobre ahorro energético promocionada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ya se han realizado algunas iniciativas que finalizarán a finales del año 2011.
Sin lugar a dudas el reciclaje es el método más responsable para las lámparas de bronceado gastadas, por lo que la industria del bronceado, que en esta materia no debe diferenciarse de otras industrias que utilizan tubos y lámparas, debe también implicarse y ser responsable a la hora de reciclar y promover un impacto positivo en el mundo en el que vivimos.

Reciclar

En nuestro país es Ambilamp, Asociación para el reciclaje de lámparas, la que está realizando la labor de recogida y tratamiento final de este tipo de residuos. Creada por los líderes del sector del alumbrado en España, actualmente cuenta con más de ochenta productores adheridos, lo que supone más del 95% de las lámparas de nuestro mercado.
El Canal profesional es una de las prioridades para Ambilamp puesto que el residuo que generan es más del 80% del residuo total de lámparas. Dentro de este canal se incluyen:
Los distribuidores mayoristas eléctricos: suponen 1.216 puntos de recogida. Actualmente, casi la totalidad de esta red cuenta en sus instalaciones con contenedores de Ambilamp para el reciclaje; Los grandes usuarios y grandes instaladores profesionales: este núcleo está compuesto por grandes empresas, industrias, hospitales, grandes empresas instaladoras y de mantenimiento y otros usuarios que generan cantidades importantes de residuos. Ambilamp cuenta con un total de 1.058 puntos de recogida de residuos en este núcleo; Las grandes superficies que venden lámparas: considerando los grandes usuarios de lámparas con un total de 336 puntos de recogida.
Para los distribuidores, que serán los encargados de recoger los tubos y lámparas gastados de los centros de bronceado, Ambilamp pone a su disposición con un contenedor industrial, de dos metros de largo y con capacidad para 1.000 tubos fluorescentes que se encargará de recoger de forma gratuita, una vez que esté lleno, para trasladarlo a la planta de reciclaje. Los distribuidores pueden solicitarlo de manera gratuita siempre que su empresa tenga un nivel de recogidas aproximado de unos 700 tubos ó 550 lámparas cada seis meses.
Por otro lado, en municipios de más de 5.000 habitantes existen puntos limpios de recogida de residuos lumínicos. Los consumidores pueden informarse en su ayuntamiento, o en asociaciones como Ecolum que dispone de un listado de Centros de Recogida Temporal de Residuos (www.ecolum.es) o Ambilamp (www.ambilamp.es), que ofrece un teléfono de información y recogidas (900 102 749) y que cuenta con más de 2.200 puntos en toda España.
Una vez que los residuos llegan a la planta de tratamiento, éstas son las encargadas de cumplir los objetivos de reutilización, reciclado y valorización establecidos en el RD RAEE. En primer lugar, los residuos se clasifican según el tipo: descarga, fluorescentes rectos, lámparas de ahorro compactas, fluorescentes no lineales y lámparas de ahorro
compactas no integradas. Posteriormente, se separa el vidrio, que puede utilizarse para frasquería no alimentaria, cementeras, asfaltos y cerámicas; el mercurio, para electrodos de plantas desalinizadoras; el metal, que se cede a la siderurgia para que se fabriquen todo tipo
de objetos de metal reciclado; el plástico, que se convierte en numerosas aplicaciones de plástico reciclado y los polvos fluorescentes, que se neutralizan para que no sean nocivos.

Ecoenergía

El consumo energético es el principal causante del efecto invernadero que contribuye al calentamiento global. Como todos sabemos, la electricidad es el costo más elevado que se produce en un centro de bronceado, por lo que es el problema más importante que encontramos en el proceso de transformación de un centro en cien por cien ecológico.
Las máquinas de bronceado y el aire acondicionado son los que más energía consumen en un centro, pero ambos son el componente principal de este negocio. Para conciliar el empleo de este tipo de máquinas y la reducción del consumo energético, la industria del bronceado se ha puesto manos a la obra y ha comenzado a fabricar máquinas energéticamente más eficientes. Es el caso del modelo vertical 100 Eco Energy de SolPasión, un solárium capaz de ahorrar energía mientras cuida el medio ambiente. Dotado de tubos Philips BodyTone Elite, de sólo 100 W de potencia, que proporcionan igual rendimiento que los habituales de 160 durante una vida útil de 1.200 horas, lo que supone un ahorro en tubos y en energía consumida.
En cuanto a alta presión se refiere, Smart Technologies ha desarrollado un solárium horizontal, el Vyper 360 que consigue equilibrar el resultado del bronceado (entre 6 y 12 sesiones) con la menor potencia eléctrica necesaria, en una tercera parte del tiempo de exposición que en otras máquinas de alta presión y con tan sólo 22 Kw. Queda así resuelto el caballo de batalla de este tipo de máquinas, que llegó incluso a poner en tela de juicio su rentabilidad.
Por otro lado, la firma Ergoline ha comenzado a dotar a sus máquinas de tecnología Dynamic Power por la que las reactancias electrónicas regulables generan un 25 por ciento más de potencia UV por cada vatio de entrada de energía. Con tan sólo ajustar el software que lleva incorporado la máquina y sin necesidad de cambiar las lámparas o hacer modificaciones en el equipo, en el modo ahorro de energía, la duración de la vida de las lámparas se alarga hasta las 1.200 horas.
Por otro lado, en Estados Unidos se está investigando la posibilidad de nutrir a los centros de bronceado con energía solar, una iniciativa pionera que está teniendo mucho éxito en Los Ángeles y que muy bien podría tener cabida en nuestro país, gracias a las horas de sol que disponemos al año.

Selección natural

Los productos ecológicos son otra de las formas de promover el centro de bronceado “verde”, ya que las cremas y lociones que en él se venden, también tienen un impacto significativo sobre el medio ambiente. Pero las firmas de cosmética solar y para el bronceado ya son conscientes de ello y elaboran formulaciones para sus productos cada vez más naturales. Es el caso de Sea Bronze de la marca española DRV Saber Comprar que utiliza como ingrediente clave el agua de mar. Dependiendo de los usos de cada una de las lociones que dispone dentro de su gama, incluye además otros componentes de origen marino. Además, DRV asegura no testear sus productos en animales, lo que garantiza la conciencia ecológica de dicha firma.
Por otro lado, las lociones Australian Gold están elaboradas con aceites cien por cien naturales, por lo que además de no ser perjudiciales para la piel son también biodegradables.
Otro de los servicios que se están incorporando en muchos centros es el del bronceado sin sol instantáneo a base de caña de azúcar. El DHA es un compuesto que genera una reacción natural al entrar en contacto con las proteínas de la piel, según asegura la firma Corpora. Al no utilizar componentes químicos, protege y cuida el entorno.
Por último, cada día son más las empresas que utilizan para la fabricación de las cajas de las lociones materiales de cartón reciclado, algo que también resulta muy beneficioso para salvar nuestro planeta.

Empresas verdes

Muchas empresas del sector ya son reconocidas a nivel internacional por sus esfuerzos a la hora de cuidar el medio ambiente. Es el caso de Ergoline, que recientemente se sometió de manera exitosa a una auditoría ecológica o la firma Fiji Blend que basa la composición de sus lociones en un extracto de Moringa un árbol cuyas semillas son utilizadas para purificar el agua. Gracias a la plantación de esta planta que Fiji Blend está llevando a cabo en países en vías de desarrollo les está ayudando a solucionar el grave problema del agua potable.