Catálogo H&M colección verano 2008. Fotógrafo: Alexi Lubomirski
Nuevo etiquetado
Tras cinco meses de consultas públicas, la Comisión Europea aprobó, en septiembre de 2006, una nueva recomendación que regula la clasificación y los requisitos de eficacia de las cremas de protección solar con el fin de facilitar la comparación entre productos y su posterior utilización. Uno de los principales objetivos de la legislación era clarificar la información que se daba en el envase de las cremas solares debido a la gran cantidad y diversidad de FPS existentes en el mercado y que lo único que hacían, según la Comisión Europea era confundir al consumidor de la misma. Además y según el documento comunitario,“el aumento de la protección de un número al siguiente es prácticamente imperceptible, sobre todo en rangos altos, por lo que el rango de factores de protección solar puede hacerse más pequeño sin reducir las opciones del consumidor”.
Cambio en la numeración
Ahora, las numeraciones se reducen a ocho, desapareciendo del mercado las menores de seis y las superiores a 50, que quedan englobadas en el concepto 50+. Además, y para que no exista confusión, el factor va acompañado de una nueva clasificación: protección baja, media, alta o muy alta. “Es importante saber que un factor superior a 50 no aumenta la protección contra las quemaduras y la radiación UVB en una piel normal. Si un producto se aplica correctamente, un FPS de categoría media (15, 20 ó 25) es suficiente para proteger a una persona con una piel normal”, aclara la UE.
Informar con sencillez
Con esta nueva normativa no sólo se han simplificado los niveles de protección solar, sino que se ha intentado informar con sencillez sobre el uso de las cremas, mediante consejos sobre su empleo y el alcance real de la protección. La Comisión Europea consideraba que “aunque la industria ya ha hecho ciertos esfuerzos en este respecto, es adecuado establecer ejemplos de reclamos que no deberían hacerse, precauciones que deberían contemplarse e instrucciones de empleo que deberían recomendarse”. Todo ello se resume también en el etiquetado, que contendrá las nuevas advertencias en los envases.
Adiós al pantalla total
También en la legislación de la Unión Europea se hace referencia a los protectores solares que hasta el año pasado figuraban como “pantalla total”, “protección total” o “protección de todo el día”, ya que ninguna crema, por muy alta protección que tenga, protege completamente contra el sol: “Ningún produc-to solar puede filtrar toda la radiación ultravioleta (...). Así que no deberían crear la impresión de que proporcionan protección total ante los riesgos derivados de una sobreexposición a la radiación ultravioleta”.
Consejos de aplicación
Además, la Comisión aconseja incluir también en la etiqueta algunos consejos de aplicación, ya que se ha detectado un uso incorrecto de las mismas en la mayoría de los consumidores. Para que el cuerpo de una persona adulta tenga una protección correcta, tendrían que aplicarse unos 36 g de loción: “Aplicar una cantidad menor lleva a una reducción desproporcionada en la protección. Por ejemplo, si la cantidad se reduce a la mitad, la protección puede caer hasta dos tercios”, advierte la regulación comunitaria. Otras instrucciones son: aplicarse el producto antes de la exposición y reaplicar con frecuencia.
Eficacia mínima
La normativa europea también incluye una regulación de la eficacia mínima de las cremas solares, ya que los productos no sólo deben proteger contra los rayos UVB (los que causan el enrojecimiento de la piel y las quemaduras solares):
“Aunque el factor de protección solar se refiere únicamente a la protección contra la radiación que causa eritema (fundamentalmente, radiación UVB), los productos deberían contener protección tanto contra UVB como UVA”, se explica en el documento. De este modo, se sienta también algo de claridad sobre la antes confusa protección frente a los rayos UVA (los responsables del envejecimiento de la piel y también contribuyentes al riesgo de cáncer cutáneo). “100% anti UVA/UVB/IR”, “mantiene a distancia la radiación UVA”, “con filtros UVA”... la gran cantidad de leyendas sobre estos rayos ultravioleta desaparece también con la nueva normativa. A partir de ahora, la protección frente a los rayos UVA debe ser proporcional a la que el producto ofrezca frente a los rayos ultravioleta tipo B, en concreto, 1/3.
Recuerda la siguiente regla: un índice 30 supone una protección anti UVA de 10 o si por ejemplo, el FPS es 15, la protección frente a los UVA será 5.